Por qué los carruseles siguen funcionando en LinkedIn
Es el formato que mejor me funciona en LinkedIn. Te cuento por qué creo que engancha y cómo los preparo.
De todo lo que publico en LinkedIn, los carruseles son lo que mejor me funciona con diferencia. Mis análisis de marcas en La Velada del Año son el mejor ejemplo.
Tengo mi teoría, y casi todo tiene que ver con cómo leemos en el móvil.
Cada diapositiva es un pequeño gancho
Un texto largo se puede abandonar en la segunda línea. En un carrusel, cada diapositiva invita a pasar a la siguiente. Si la primera despierta curiosidad, la gente desliza casi sin darse cuenta.
Se entiende de un vistazo
Una idea por diapositiva, poco texto y algo visual. Se lee entero precisamente porque no parece un informe.
Se guarda y se comparte
Un buen carrusel es útil: una lista, un análisis o unos pasos. La gente lo guarda para volver a él o lo envía a un compañero, y eso le da más recorrido.
Cómo los preparo yo
- Portada: una promesa clara y concreta. Qué vas a aprender o descubrir.
- Desarrollo: una idea por diapositiva, con una imagen o un dato que la apoye.
- Ritmo: entre 7 y 10 diapositivas. Más se hace largo.
- Cierre: la idea principal resumida y una pregunta para abrir la conversación.
- Texto del post: corto, que complemente al carrusel y no lo repita.
Lo que evito
Diapositivas llenas de texto, diseños distintos en cada una y portadas que no dicen nada.
En resumen, sin rodeos
Poco texto, una idea por diapositiva y algo que te llevas. Si falla la portada, lo demás no importa.
¿Os funcionan en vuestras cuentas?
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